martes, 31 de diciembre de 2013

Dejo el blog.

Adiós al 2013. Adiós a un año lleno de idas y venidas. Toca ahora coger todo el ánimo guardado, juntarlo, y darle la bienvenida al 2014 como se merece. En mi caso, dejo el blog. Dicen siempre que hay que cerrar un libro para abrir otro. Este blog ha sido una gran parte de mí, he plasmado lo que me pasaba, lo que sentía. Y ahora es turno de comenzar algo nuevo, empezar desde abajo para no hacer otra cosa más que subir. A todos los que me habéis leído en este blog, os doy gracias. Voy a hacerme un blog nuevo, tranquilos, pero quiero que este guarde todo lo que este año me ha dado, y que sea único por ello. No quiero que se convierta en una novela de mi vida. Era mi año de desahogo y de plasmar todo, y aquí se va a quedar. 

Dentro de poco comenzaré un blog nuevo, con ideas nuevas, mucho más vitalista, y sobre todo, más trabajado. Espero que me leáis pronto.

Os quiero,

David.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Que os jodan.

Toda evolución tiene un resultado, resultado que por otra parte puede ser el comienzo de una evolución nueva que conlleve otro resultado, y así hasta un bucle infinito. En mi caso, estoy siendo fruto de una evolución. Y no podía ser mejor, ahora puedo decidir qué ser o en qué convertirme. He llegado a estar tan vacío, que estoy rehaciéndome a mi medida. Como yo quiero. Y he pensado en prescindir de los escrúpulos. Tener sangre fría y vivir alejado de los problemas de los demás, de preocupaciones ajenas, y de recuerdos que parecían imborrables.

Ahora soy yo, David, dueño de una vida que va a ser la segunda parte de la película de mi vida. Esa película que comenzó siendo un drama, y terminó con rayos de alegría y esperanza. Ahora, mi segunda parte, va a ser algo mucho más divertido, mucho más negro, más sanguinario. Voy a comenzar a ser una persona de carácter frío, muy poco controladora y, sobre todo, haciendo algo que deseaba hacer mucho tiempo.

Si bien en mi entrada de mis propósitos de año nuevo pedía tanto perdón como daba gracias, no me acordé de la gente que también me ha jodido la vida un poquito, que parece que han disfrutado haciéndome daño, o que me han llenado la cabeza de malos pensamientos y sensaciones, e incluso de sentimientos de sinvivir, porque de mis problemas no sólo soy culpable yo. A vosotros, a los que me lo habéis hecho pasar mal, y a todos por los que he derramado lágrimas que no merecíais, a vosotros, QUE OS JODAN, que os jodan pero bien jodidos, y sobre todo, que el 2014 os traiga nada más que amargura y os devuelva todo lo que me habéis dado este 2013.

Que os jodan. 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Carta a mi madre.

Bueno mamá, me quedabas tú para dedicarte una carta. No sé ni por donde empezar. 

Mi recuerdo más remoto es, cuando de pequeño, todavía en Madrid, me bañabas, y al acabar y secarme, me cogías en brazos, y en tu pecho, me cantabas 'Bailar Pegados' de Sergio Dalma. He crecido con tanto amor por tu parte, que quizás por eso soy lo que soy, gracias a ti. Esos domingos viendo a los guiñoles en el retiro, o comprando bolsas con migas de pan para tirárselas a los patos del estanque del Palacio de Cristal. Esos paseos por Madrid en los que hablábamos (y tan sólo tenía 3 o 4 años) de cosas triviales, de la familia, de mis amigos del colegio. Estábamos los dos solos, nos teníamos el uno al otro, y con eso nos bastaba. Al mudarnos a Alcorcón, la cosa comenzó a cambiar. Estábamos todo el día en el Parque, me llevabas a la Biblioteca, hiciste amistades nuevas, y comenzaste a ver que tu vida, comenzaba a ser tuya. Cuando cumplí 8 años, me trajiste a la que hoy sigue siendo nuestra casa, y me miraste y dijiste: te prometo que esta casa, venga quien venga, va a ser nuestra casa. Aquí, mandamos nosotros. Y hasta hoy, así esta siendo.

Me has regalado una infancia maravillosa. Nadie creo que puede decir que de pequeño ha sido tan feliz como yo. Tenía una madre y un padre al mismo tiempo, que me cuidaba, me quería, era joven y ha sabido entender siempre todo lo que me pasaba. Mi nivel de confianza contigo es tan grande que te cuento absolutamente todo: desde mi valentía a los 16 años de contarte que fumaba en un bar a las 4 de la tarde, hasta estos meses donde mis cambios sentimentales y mis dudas, mis desorientaciones, han sido para ti un libro abierto. Cuando te conté lo que los dos sabemos, me dijiste: 'David, sea con quien seas, sé feliz. Mientras tú seas feliz, yo seré feliz. Y quiero que no te hagan daño ni que sufras. Y si conoces a gente, o te mueves en ambientes nuevos, y así eres feliz, entonces yo lo seré'. Ha sido de lo más bonito que jamás has hecho por mí. Entenderme y ponerte en mi lugar, como llevas haciendo toda mi vida.

Ahora no estamos pasando por una buena racha. Ha sido un año fatídico para ambos. Los llantos que nos hemos aguantado el uno al otro, nuestros bajones, nuestros problemas económicos... Pero te aseguro que saldremos adelante, como hemos salido siempre adelante. Y saber que puedo contar contigo para absolutamente todo es algo que reconforta y que me ha hecho llevar todos mis problemas muchísimo mejor. Y por eso te doy las gracias. Gracias por no solamente ser madre, sino por ser compañera de vida, amiga, confesora, en fin, alguien que sé que jamás me va a fallar. Todo lo que te has matado porque yo sea feliz algún día te lo recompensaré. Y todo lo que has luchado por mí, TÚ SOLA, eso, eso es digno de admirar por cualquiera. Desde el abandono de mi padre, los asistentes sociales, pasando por curas que no querían bautizarme o actos por pena del resto de la gente, e incluso dudas por parte de otras personas de que me hayas educado desde el amor y me hayas cuidado lo suficiente. Sólo te digo que yo me siento todos los días afortunado por tener una madre como tú, tan luchadora y valiente. Valiente es la palabra. 

Sigue sonriendo, como yo sonrío cada vez que recuerdo cualquier momento juntos. Y jamás te culpes por haberme hecho madurar antes. Te lo agradezco, de corazón. No has hecho más porque no has podido, pero sé que te hubiera encantado dedicarme más tiempo siempre. Todavía nos quedan muchísimos años para dedicarnos tiempo, y para regalarnos momentos como todos los que conservo en lo más profundo de mi corazón. Te quiero con toda mi alma mamá.

David.

martes, 24 de diciembre de 2013

Mis propósitos para 2014

Bueno, cuando llegan estas fechas uno siempre echa vista atrás para ver cómo ha ido su año y qué cosas reseñables debe guardar, y de cuales se debe deshacer. Yo no voy a hacer un balance de cómo ha sido mi año, pero sí quiero plasmar lo que quiero que sea el año que viene para mí.

  1. Quiero aprobar la carrera, y en Julio poder decirle a la gente: soy graduado en Derecho.
  2. Quiero seguir sin fumar, que ya llevo 4 meses sin humos, 4 meses de esfuerzo y lucha y que espero, sean muchísimos más.
  3. Como todo el mundo, quiero adelgazar. El año pasado me propuse perder 15 kilos. He perdido 17. Ahora toca seguir por ese camino, y sobre todo, que los ánimos no me puedan.
  4. Me gustaría estar mejor para el año que viene, anímicamente hablando. Voy muy bien, voy cada día esforzándome más por estar bien, y ya estoy cambiando. Quiero, que cuando pasen unos años, vea este 2013 como un simple período de transición.
  5. Quiero que el año que viene sea el de mi libertad, el de vivir mi vida como yo quiero, y sobre todo, con quien yo quiero.
  6. Y, por último, quiero que la gente a la que he hecho daño, a las que mi situación les ha superado en ocasiones, los que han estado a mi lado, me han apoyado y han intentado por todos los medios sacarme una sonrisa fuera la hora que fuera, y estuvieran haciendo lo que estuvieran haciendo, a todos ellos, tanto pedirles perdón, como agradecerles haber estado allí. Sin vosotros, este año hubiera sido mucho peor.
Y para vosotros, os deseo de corazón que la vida os de lo que os merecéis, seáis buenos o seáis unos cabrones. Felices fiestas :)

domingo, 22 de diciembre de 2013

La felicidad.. esa gran (des)conocida

De los que leéis esto, ¿cuántos sois capaces de decir que en algún momento de vuestra vida habéis sido o sois felices? Venga, pensadlo un momento. Que cada uno reflexione y piense. ¿Habéis conocido la felicidad?

¿Ya? Estaría bien saber qué es exactamente para vosotros la felicidad, pero según la entiendo yo, no se trata de un estado pleno de bienestar y ganas de vivir. Sí, bueno, puede que sea eso, pero no en un largo período de tiempo. La felicidad son pequeños momentos de nuestra vida en los que experimentamos las mayores ganas de vivir, o quizás el mayor sentimiento de autorrealización. Para mí, ser feliz es haber llegado al mayor estado de plenitud que puede llegar cualquier persona. Dicho así, puede que, efectivamente, ninguno o muy pocos hayamos vivido la felicidad.

Ahora bien. Pongamos varios ejemplos:

En el caso de las madres, ¿no dicen que se vive eso al dar a luz y coger por primera vez a su hijo en brazos? ¿O esas noches en las que, embarazadas, se tocan la tripa antes de irse a dormir para comprobar que ese niño que tienen en su interior está bien? Ese vínculo que se crea, ¿no es acaso felicidad?
Los estudiantes: cuando sacamos una nota mayor de la esperada, cuando nos graduamos, e incluso hacemos bien un ejercicio, ¿no nos sentimos extremadamente bien? 
¿Qué me decís, los que trabajamos, de esa sensación que te entra por el cuerpo cuando tu jefe para lo que esté haciendo para decirte lo bien encaminado que vas? ¿Que lo estás haciendo bien?
¿Qué sentirá un político cuando ve que el pueblo por primera vez está de acuerdo con una decisión suya...? Vale, puede que este ejemplo sea algo utópico.

Pero en general. Los pequeños momentos, esos momentos, son los que nos aportan felicidad, nos aportan plenitud y, sobre todo, paz con nosotros mismos. ¿Por qué basamos nuestra vida en buscar un estado continuo de plenitud, si lo que debemos hacer es basar nuestra vida en conseguir esos pequeños momentos? 

Enfocamos mal nuestra vida, y yo el primero. ¿Por qué no la cambiamos? 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Adelanto de mi libro para vosotros :)

Los que ya me conocen lo saben: estoy escribiendo un libro. Llevo ya un par de años con él, pero he tenido que documentarme, aclarar ideas, y sobre todo, hacer una línea de tiempo para poder plasmar la historia lo más ordenada posible. A partir del 11 de enero, voy a ser libre, y voy a ponerme a ello. Este libro es la ilusión de mi vida, es mi meta, mi sueño. Y puesto que estamos en época de soñar, os dejo el prólogo de mi libro. Es un fragmento muy corto, pero tengo tantas ganas de compartir mi trabajo y mi ilusión, que aquí os lo dejo. La primera página de mi libro. El primer paso a cumplir mi sueño. Tomáoslo como regalo de navidad. Os quiero :)


No logro entender cómo, pero he llegado a un punto en el que no sé si estoy vivo o muerto, si siento o padezco. Lo único de lo que me doy cuenta es de mi ruin y vil existencia. De que he vivido únicamente basándome en el rencor y la desgracia ajena. Tantos llantos, tantas lágrimas derramadas y tantas personas a las que, gratuitamente, he herido.

Desde el momento que comencé en este grupo de sicarios, supe que antes o después nada terminaría bien. La existencia solamente nos hace ser partícipes de nuestra propia vida. Y, mi vida, no ha sido vida, ha sido muerte. La de cada inocente que he matado sin piedad.

Me gustaría que algún día se me recordara no como aquel asesino a sueldo, sin ningún tipo de escrúpulo. Ni como aquel salvaje que, despreocupado de lo que los demás sintieran, ha disfrutado plenamente de su vida. Quiero ser recordado como aquella persona que justo antes de morir se dio cuenta de tremendo daño realizado. No quiero que nadie me perdone. Quiero perdonarme a mí mismo.

Te quiso, te quiere, y desde donde quiera que esté ahora mismo, te querrá

                                                                                                                             Darío San Andrés