lunes, 27 de febrero de 2012

Sonrisas

Todos en esta vida somos drogadictos, necesitamos de ciertas cosas o estímulos para vivir. Los podemos conseguir por nosotros mismos, o que nos los dé otra persona. Nos hacen sentir bien, y cuando no los tenemos, sentimos un síndrome de abstinencia tremendo.
Es el caso de las sonrisas. Se trata de la droga más grande y más fuerte que exista en la tierra. Más incluso que el sexo o el amor.
Es increíble ir por la calle y ver a la gente sonreír. Instintivamente, tu sonríes cuando ves a alguien gesticular la alegría, la felicidad. Es un sentimiento recíproco, algo que necesitamos vivir para poder realizarlo. No sabemos por qué, ni cómo, pero hacemos de cosas tan cotidianas como las sonrisas algo imprescindible y precioso. El hecho de mirar a alguien que está afectado, y con sólo una sonrisa, hacer que se sienta la más afortunada, porque sabe que te tiene para lo que sea.
Dicen que nuestra cara es el espejo del alma. Y no hay más verdad que decir que la sonrisa es la puerta más grande para que otras personas se adentren en nosotros, y sepan que, con tan sólo mirarlos, somos la persona más feliz del mundo.
Cada día mírate al espejo, obsérvate, y sonríe. Es el acto más bonito de todos, y algo necesario para conocernos a nosotros mismos, algo que, de una manera u otra, hará de cada día, un día feliz.
Una sonrisa sólo puede traer felicidad. Haz que tu vida, por un instante, sea feliz.
Y sonríe.

domingo, 12 de febrero de 2012

Momentos

Y aprendere a disfrutar de cada momento de mi vida, de esos pequeños instantes que duran tan solo 10 segundos, pero te marcan para siempre. De esos instantes en los que estas rodeado de las personas que mas quieres, y les regalas instantes inolvidables tambien a ellos. De esos momentos que hacen de tu vida una montaña rusa: puedes tener miedo, puedes tener vertigo en algunos momentos, puedes tener tus subidas, tus bajones...

Pero sean como sean esos momentos, siempre que te bajas, quieres volver a montar en ellos. Quieres volver a disfrutar, a vivir y a experimentar mil cosas.

La vida te regala momentos magicos e inolvidables, y tu, como su fiel siervo, lo unico que puedes hacer es disfrutarlos.

lunes, 6 de febrero de 2012

Un día cualquiera

Un día cualquiera te levantas, como cualquier día. Un día cualquiera vas a trabajar, a estudiar, a hacer todo lo que tu jornada conlleva... como cualquier día. Miras a la gente, notas sus sentimientos, te solidarizas con los más necesitados, ríes, lloras, amas, gritas, odias, corres, saltas, vuelas... como cualquier día. Das paseos, andas, notas la energía del suelo subiendo lentamente por tus pies, llegando a todos tus sentidos, y te haces uno más de la calle... como cualquier día. Visitas ciudades antes desconocidas, o ciudades totalmente familiares, sintiendo matices desconocidos. Acompañado de tu mejor sonrisa, de tu más allegado compañero, de una gran amiga, o de un familiar querido, echas a andar, a reír, el tiempo pasa volando... como cualquier día.
No importa lo que sientas, ni lo que seas capaz de hacer durante las 24 horas que día tras día hacen nuestra vida. Lo importante es que simplemente seas capaz de sentir lo justo y necesario para hacer de un día cualquiera un día especial.
Y aunque parezca difícil hacer eso, no hace falta tomarse el día como un día especial. Levántate, piensa que ese día va a ser un día cualquiera, y cuando te acuestes, piensa en que ese día no ha sido cualquier día: ha sido el día más especial de tu vida.