Mi problema sé que es algo que tendré con mayor o menor intensidad toda mi vida, y he de aprender a vivir con él. Intenté aprender a vivir empastillado. ¿Resultado? Un engaño de vida. Intenté aprender a vivir sin nada de ganas de ello, antes de medicarme. ¿Resultado? Una vida bastante ruin en cuanto de ánimos se trataba. Quería cambiar de carrera, quería cambiar de vida, me agarraba a cualquier cosa, con tal de no repetir algo un día seguido, porque enseguida caía en rutina y creía que mi vida ya no tenía arreglo. Ahora, tras medicarme, tras dar ese paso, y tras acabar mi tratamiento, intento vivir de la mejor manera posible. Y se podría decir que lo estoy consiguiendo, que por fin logro apartar mis problemas y separarlos. Pero no. Sigo frenando mis pasos por problemas que me he ido echando a la espalda a lo largo de mi vida, y que hacen que cada vez ande más despacio.
Sé que tengo que cambiar mi manera de pensar, mi manera de actuar. La gente me anima, me apoya, sé que tengo a muchísimas personas a mi alrededor en las que confiar y en las que posar mi cabeza en sus hombros cuando paso malos momentos. Pero si no cambio yo, no hay nada que hacer. El problema de todo esto, es que no sé cambiar, en parte porque no puedo. Si tengo una vida tan buena, ¿por qué tengo que vivir días como hoy en los que no puedo ni levantarme de la cama? ¿Por qué tengo que estar desanimado cuando lo que me apetece es salir, dar una vuelta, o incluso ir a clase, con el fin de ver a mi gente? No quiero achacarle todo esto a mi problema, de hecho sé que todo radica en mi y que al final podré cambiarlo. Pero cuando mi desánimo me echa tanto peso encima, y me hace caminar tanto, no puedo cambiarlo. Vivo día a día levantándome y pensando en lo buena que es mi vida. ¿Que podría mejorar? Como la vida de todos. ¿Que podría mejorar yo? No quiero mejorar. Quiero poder ser como los demás, y que los ánimos no puedan con las ganas.
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