viernes, 15 de noviembre de 2013

Carta al David de 25 años.

Hola David,

¿Qué tal te va todo? Bueno, antes de nada me presento. Soy tú. Soy David, pero cuatro años atrás, cuando tan sólo tenías 21 años. Te cuento un poco cómo está siendo mi vida ahora mismo, para que recuerdes en qué momento de tu vida escribiste esta carta. Hace ya 2 semanas que dejé los antidepresivos, y aunque muchas veces tengo la sensación que tenía antes de tomarlos, sé que voy a luchar contra ella, cueste lo que cueste y sin ayuda de cualquier tipo de medicina. No hay mejor medicina que el empeño que hay que poner sobre uno mismo. Me estoy cuidando más que nunca, y por primera vez en mi vida, empiezan a preocuparme mi físico y mi imagen. Estoy conociéndome, descubriendo nuevos mundos (¡que me están encantando por cierto!) y por primera vez en mis 21 años de vida, empiezo a tomar las riendas de mi vida, que lo mío me está costando. La situación en casa no es la mejor que podrías tener, pero hay cariño, y sobre todo mucho amor. En cuanto a los estudios, estoy a un paso de terminar la carrera que tantos dolores de cabeza me ha dado. Por fin veo la luz al final del túnel, y dentro de 8 meses seré Graduado en Derecho. Suena importante.

Te escribo para recordarte que has luchado mucho para estar donde estás. No sé como serás, pero espero que sigas siendo humilde, o al menos, que no se te suba nada a la cabeza. Quiero que hayas cumplido más de un sueño en los que ahora baso yo mi existencia, y que hayas podido hacer locuras que en este momento no puedes permitirte. Espero que sigas manteniendo a tus amigos de la universidad, y de no ser así, al menos al leer esto, acuérdate de ellos y háblales aunque sea para ver cómo les va la vida. Seguro que les hace ilusión. Quiero que te sigas cuidando, que sigas sin fumar, y que sonrías cada día por haber superado todas tus barreras y ser por fin un hombre libre (hombre, ¡cómo suena!). 

No sé si habrás encontrado el amor de tu vida, pero de ser así, al menos que sea como alguna de las personas que me he encontrado durante este año, y te hagan sentir especial aun cuando yo me veía un auténtico monstruo. Que te haga soñar, y sobre todo, sonreír a cada momento. Y si lo has encontrado, cuídal@. Todo el mundo te está cuidando ahora, tienes que devolver parte de todo este cariño que estoy recibiendo porque nunca tendré tiempo suficiente para devolver tanto amor. Y si no lo has encontrado, no te preocupes, siempre he dicho que me veo siendo padre soltero (de Daniela y Lucas, que ya tengo los nombres pensados). 

Quiero que ya hayas acabado los dos másters, o la carrera que haya decidido empezar. Pero sea lo que sea, que tengas tu vida algo encauzada, y que pises en la vida con pies de plomo. No mires nunca por encima del hombro a nadie, pero no dejes que otros lo hagan. Y que los insultos no te afecten como me han afectado estos 21 años atrás. Por fin he aprendido a pasar de todo lo malo que viene a mi vida, así que espero que sigas así. ¡Ah! Se me olvidaba. Espero que hayas acabado al menos una parte de los tres libros que quieres escribir, y que le haya interesado a alguna editorial. 

No sé qué partes de aquí se cumplirán, o cuáles serán distintas radicalmente. Pero como vaya por el camino que estoy yendo, estoy seguro que la felicidad, eso que jamás he buscado, por fin vendrá a mí en pequeñas dosis llamadas bienestar. Un saludo, y el más grande de los abrazos,

David Marañón. 16 de Noviembre de 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario