viernes, 11 de octubre de 2013

Pesadilla

Me tumbo en la cama. Intento dormir de la manera más plácida posible. Busco la postura perfecta, consigo que las sábanas me tapen de la forma más perfecta. Noto como todo mi cuerpo comienza poco a poco a relajarse, mi cabeza va hundiéndose en la almohada y empiezo a estar en paz conmigo mismo. Pero algo pasa. Empieza a picarme la pierna, y al ir a rascarme, noto que no puedo moverme. No puedo levantar el brazo, ni tan siquiera mover uno de mis dedos. Voy a mirar, pero la cabeza tampoco puedo moverla. Estoy completamente paralizado. De repente, comienzo a sentir una sensación de vértigo y vacío bajo mi cuerpo. La cama cada vez se hace más grande, y yo más pequeño. Empiezo a hundirme, es como si mi cama quisiera tragarme. Sólo puedo gritar, lo más fuerte posible, pero nadie me oye, estoy completamente solo. La sensación de angustia comienza a recorrer mi cuerpo, y veo que no hay marcha atrás. Mi cuerpo sigue sin tener vida, estoy como muerto. Ya estoy al nivel del colchón, y es como si debajo del mismo no hubiera nada. Como si hubiera un gran precipicio. Se me empiezan a tapar con la propia cama las piernas, los brazos... mi cama me está devorando. Cada vez noto más presión en mi cuerpo, y comienza a faltarme la respiración. Una sensación de ahogo cada vez más grande es mi única compañera. El colchón comienza a apretar mi garganta, haciendo que no pare de toser, y todo en la misma posición. Los ojos se me empiezan a cerrar, dejo de ver el techo para sólo ver las sábanas. Estoy muriendo. Doy el último soplo de vida que me queda.

Y despierto.

Me levanto corriendo de la cama, estoy completamente empapado en sudor. Una gran taquicardia se apodera de mí, y me falta el aire. Ha sido una pesadilla tan real, que creí estar viviéndola. Esto se lo achaco a mi medicación. Espero que sea eso. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario