domingo, 13 de octubre de 2013

Vida.

El hecho de vivir no te da derecho a no hacerlo. Tienes una única vida. ¿Sabes lo maravilloso que es este regalo, sin duda el más perfecto que recibimos? Y lo poco que lo aprovechamos... Nuestra vida no es un bien, no es algo material que poseemos hasta que se acaba, hasta que poco a poco se agota y nos lleva con ella. Nuestra vida es un regalo, inherente a nosotros. Nuestra vida, somos nosotros. 
El mundo es consciente de que cada uno tiene su vida, de que con un simple chasquido miles de vidas acaban por irse, cuando llegan otras nuevas. Todo es un ciclo, todo es un todo, y a la vez un nada. Como nuestra vida.
Creemos que vivimos nuestra vida como no queremos vivirla. Lo que no nos damos cuenta es que el hecho de reconocer eso, hace que dirijamos nuestras acciones y las encaminemos a lo que nosotros llamamos felicidad, o mejor dicho, libertad. ¿Piensa y luego actúa? Lo hacemos siempre al revés. Actuamos, y después pensamos. Y en base a esos pensamientos, realizamos acciones nuevas que luego volveremos a pensar. No pensamos nunca sobre cosas que no existen, sino más bien sobre cosas ya vividas. Pensar no se basa en especular sobre futuribles, cosas inciertas. Pensar es fundar nuestra vida en acciones ya realizadas. 
Nosotros vivimos por vivir. Aprendamos a vivir para vivir. Disfrutemos de cada uno de los momentos que vivimos. No se trata de vivir basándonos en una plenitud vital y una exageración de nuestras emociones, una vitalidad agotadora. Simplemente, vivamos y aprendamos de lo ya realizado. Como escribí al principio, la vida es un regalo, que sólo recibimos una vez en la vida. ¿Vas a desperdiciarlo? No tiene ticket, no se puede devolver si es defectuoso. Como con otras muchas cosas, si nuestra vida está rota, aprendamos a arreglarla. Levántate y piensa qué haces mal. Pero no culpes a los demás. Tu vida es tu vida. Ni del karma, ni del destino, ni de la mala suerte. 
Sólo vive, y viviendo, aprenderás que nada de lo que te pasa es fortuito. Camina, corre, vuela, pero llega a tu destino, pues alcanzarás la plena libertad cuando te des cuenta de que tu vida es tuya. Sé feliz, porque yo lo seré comenzando cada día una nueva aventura. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario